
Una familia del barrio Parques Nacionales, que tiene su casa ubicada en la esquina de las calles Monte León y Talampaya, a dos cuadras de la laguna de Monte, sufre desde hace cinco meses un situación insólita: no pueden entrar a su propia casa con su automóvil, están privados de salir al parque porque está completamente inundado, no pueden utilizar agua ni siquiera para higienizar los sanitarios debido a la contaminación de las napas y no encuentran una solución por parte del estado municipal.
Esa situación se calca con la de otros vecinos del mismo barrio y del barrio ubicado en la calle Los Alerces, que sufren inundaciones debido a que la pendiente natural de escurrimiento de las aguas no conduce hacia la laguna sino hacia el lado contrario. Reclaman además obras de entubado que deriven las precipitaciones hacia los campos linderos y la realización de un plan de zanjeo para terminar con este grave problema.

“Esta es la consecuencia de un loteo apresurado hecho sin un estudio de ingeniería hídrica adecuada”, resume Juan Morales, quien junto con Soledad y su pequeño hijo son los más comprometidos por la falta de atención del estado, pues su casa está ubicada en la esquina de Monte León y Talampaya. No pueden entrar con su propio auto, tienen el pozo de agua contaminado. “La municipalidad aceptó ese loteo mal hecho y ahora se tiran la pelota entre uno y otro”, dice el vecino.
Barro tal vez
“Tengo una pala pocera y vine dispuesto a usar la pala para hacer una zanja, pero es desolador ver esto”, dice Juan. Y pierde la mirada en un terreno deprimido, lleno de agua, para donde deberían fluir las precipitaciones, pero está desde hace meses completamente anegado.
De acuerdo a la información brindada por los vecinos, la pendiente viene desde la zona de La Aguada y trae las precipitaciones hasta estos barrios. “El agua llega hasta esta otra esquina y no avanza más porque no se comunica una zanja con la otra”, dice el vecino de Talampaya y Monte León.
Lo grave: los vecinos ya se sentaron a hablar con el Subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Monte, Ariel Loguercio, y con otros funcionarios, sin que se les ofrezca una solución de fondo. De hecho, desde mayo, se mantiene cerrada la calle Talampaya, donde todo es barro.
No hay ninguna obra básica que cruce la calle Talampaya para drenar el agua de los vecinos que viven sobre Monte León. “El campo este está lleno de agua”. El único paso que hay desde Talampaya hacia el campo es una zanja de unos metros que hizo una vecina a punta de pala. “Es un pantano esto, no se puede vivir así”, dice el vecino.

Los vecinos de la calle Los Alerces y Talampaya donde vive una familia, sufren el mismo problema. “El municipio debería dar una solución”, dice Ramiro, quien junto con Cristina es otro de los vecinos afectados que gastó una fortuna en elevar el nivel de su terreno porque desde mayo y sigue inundada. “Abrieron la zanja de la esquina pero no limpiaron los caños. Por los tubos, el agua regresa a sus casas”, dice el vecino que tuvo el agua a cinco centímetros de entrar a su casa.
El Subsecretario de Obras Públicas le dijo al vecino que comprase los caños que el Municipio iba a ocuparse de la colocación. “Pero lo dejaron ahí”, dijo Ramiro. “Y los que colocaron se partieron”, dice el vecino que tiene su casa sobre Lanín, casi en esquina con Los Alerces. “Las autoridades debería intimar a los vecinos a realizar las destapaciones de los tubos”, dice una vecinao. Otra agrega. “Desde mayo nuestra napa está contaminada, produce agua nauseabunda y no podemos usarla. Nuestro baño no se puede usar. Nosotros traemos bidones de agua”, dice Cristina.

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