
Prometió ir a tomar mates a la casa de su madre el domingo 30 de agosto de 2015, pero nunca llegó. La noche del 29 de agosto se perdió todo rastro de la joven. “Le mandé un mensaje a mi otro hijo para avisarle que le diga a Camila que venga a casa y él me dijo que estaba ahí”, relata su madre. Ahí empezó todo, el día en que hace 10 años, desapareció en Monte Camila Katherine Cinalli.
El reclamo de su madre por la aparición con vida de la joven de Monte sigue vigente. Es que a una década de la desaparición de Camila, de 15 años, no hay pistas del destino de la adolescente. “Siempre pienso que Camila va a aparecer, que va a golpear la puerta de mi casa. Siempre la busco, tengo la esperanza de dar con mi hija”, dijo el año pasado María José Herrera, la madre de la joven y actual candidata a concejal por Unión Liberal, quien apunta contra la policía por no haberle tomado la denuncia apenas su familia fue a la comisaría a realizarla.
Camila Cinalli tenía 15 años cuando desapareció el 29 de agosto de 2015. “Fue a cenar con un grupo de amigas pero una de ellas la dejó sola en la casa donde se reunían. Apuntamos a las amigas. La investigación, con el tiempo, determinó que la familia de una de sus amigas ejercía la prostitución”, reveló María José. “Cuando desapareció no me tomaron la denuncia, tardaron más de una semana. Me dijeron que se había ido con el novio y que ya iba a aparecer”, recordó la madre.

El Juzgado Federal 3 de La Plata lleva adelante la causa por la desaparición de Camila. Herrera busca que la carátula se oriente a la trata de personas. “Sola mi hija no se fue, a Camila me la robaron. Fue un engaño de algún allegado. Las últimas personas que estuvieron con Camila son cómplices”, dice Herrera. Hay una recompensa vigente de 3 millones de pesos.
Camila vivía con Gabriel y con su padre, separado de María José, quien había formado pareja y tiene un hijo de 9 años. Herrera reparte la responsabilidad de la toma de la denuncia entre funcionarios judiciales y municipales. “Ella se fue con Rosa, pero Rosa la dejó sola, nunca se produjo el encuentro entre las tres amigas. Y su amiga dice que Camila se fue con su novio a la zona del cristo. Yo no creo en ninguna declaración de sus amigas”, dice Herrera.
“Sigo con fuerza porque han rescatado muchas chicas de la red de trata. Mi corazón dice que Camila esta viva y por eso tengo que seguir buscándola”, dice herrera. Camila Cinalli no falta solamente de su casa, no le falta solo a María José Herrera, a su padre y a sus hermanos, a sus amigas y amigos; hace 10 años que hay una joven menos. Porque Camila le falta a todo el pueblo de Monte.

