• Skip to main content
  • Skip to footer
  • Inicio
  • Monte hoy
  • Ambiente
  • Vida y obra
  • Política
  • Turismo
Monte Vivo

Monte Vivo

Actualidad de un pueblo con historia

Monte habló en las urnas y eligió un rumbo de desarrollo ante una gestión paralizada

08/09/2025 by Esteban Raies

Una suma de errores nacidos del gran error de plebiscitar una gestión pésima llevaron al oficialismo de Monte a una derrota categórica en las elecciones del 7 de septiembre. En el camino de una campaña que empezó con un blooper de su candidato principal, intentó convencer al vecino de que una gestión mala era buena, diciéndole que no existe lo que ve en la realidad sino eso que intentó comunicar, apurando asfaltos o sacando a la calle sus cuadrillas de empleados mal pagos para maquillar un espacio abandonado. Fue un mago caído en desgracia, de esos que guardan en la palma de su mano un pañuelo azul esperando que saliera de color rosa del otro lado.

El gobierno de José Castro confunde la gestión con la administración. Encerrado en su conservadurismo exasperante vació la función que todo estado debe tener hasta convertirse apenas en un pagador de sueldos malos, no escuchando las demandas de una población que tiene ideas y no quiere hundirse en el silencio de un intendente incapaz de dar una definición política, de jugarse de verdad por el futuro de un pueblo hermoso.

Ese error madre se funda en la confusión de que el Ejecutivo y el Concejo Deliberante son lo mismo, cuando la ley dice que son dos poderes distintos. La lectura es elemental: la gente llevó el descontento a las urnas porque se cansó de la falta de soluciones del municipio y buscó una opción. La percepción popular es que del otro lado de cada reclamo hay una pared infranqueable, un funcionario municipal que pone excusas tontas, no atiende o responde con una soberbia que no es posible saber de dónde la sacó. Ante cada inquietud de los vecinos queda en evidencia que la mayoría de los funcionarios no entiende cuál es la función pública: trabajar para el pueblo, dar soluciones, responder, ingeniar, gestionar sin recurrir al mantra de “no hay plata”. El resultado de las elecciones de ayer explica que no deben enojarse ante los reclamos de los vecinos ni deben tener una enciclopedia de reclamos sin resolver en el inservible Centro de Atención al Vecino.

Gestión mata relato

En el mes que duró la campaña se sucedieron una cadena de errores sintetizados en una especie de skecht televisivo de un candidato que al lado de un intendente en pausa no sabía los nombres de los barrios y no sabía que el gobierno provincial invirtió 1500 millones de pesos en el CAPS del Barrio Esperanza. Pero que más allá de eso sintetizó un sentir colectivo al decir “allá atrás” para hablar del barrio que no recordaba. Ese “allá atrás” marcó también la distancia real entre el gobierno local y la gran cantidad de vecinos que reclaman servicios básicos que nunca llegan “allá atrás”. Así empezó la campaña y la siguió erráticamente, desdibujado en el debate en el cual cronometró sus lecturas para tratar de defender el espanto de una gestión que mantiene al pueblo estancado. Siguieron con el peor de los errores amplificado: como en una fábula, creyéndose el cuento propio como cierto, con un candidato que no es funcionario ni lo será defendiendo un gobierno del cual no forma parte.

En la primera semana le hicieron decir al ahora concejal Juan Pablo Villani que no había que cambiar nada, que estaba todo perfecto en Monte. En el medio lo llevaron a un lugar concesionado a la vera de la laguna para hacer allí campaña como si fuese de gestión pública, algo que aborrece este Ejecutivo. Y en la última semana le hicieron decir que había siete ideas posibles para el pueblo, pero que mejor las iban a guardar hasta diciembre. Parece insólito que siendo gobierno se salga a pedir el voto y se espere que gane un concejal, que luego asuma un concejal para luego presentar esos proyectos. ¿No es acaso el Ejecutivo un espacio para llevar adelante esas ideas? Ese movimiento infantil desde lo comunicacional, insólitamente inocente desde lo político, demostró la subestimación que el gobierno local hace del vecino de Monte. Auto engañados, quienes diseñaron la campaña creyeron que se ganaba con unos reels bien hechos y sumándole emoticones a las publicaciones de las redes. La mayoría del pueblo, que vive en el mundo real, no les creyó.

Al plebiscitar lo (no) hecho se olvidaron de que “la gestión pública es el conjunto de procesos, políticas y estrategias que utiliza el gobierno para administrar eficientemente los recursos, bienes, servicios y regulaciones del estado, con el fin de satisfacer las necesidades de la ciudadanía, promover el desarrollo y garantizar el bienestar social.”

Dieron vergüenza ajena algunas publicaciones del secretario de gobierno municipal, José Matías Balsamello: “Repartiendo romerito fresco”, posteó cuando lo mandaba a Villani a entregar ramitas de esa planta, en un desaguisado que redujo al director de Medio Ambiente: lo mostraron llevando verduras al club El Pehuén para que a su lado Balsamello y Joaquín Muelle Soler se hicieran fotografiar con las manos en los bolsillos, en una imagen que se ofrece como síntesis de qué se eligió mostrar desde la gestión, antes o después de la campaña, aunque finalmente ocurra lo que ocurrió: el humo se va cuando abrís la ventana.

Todos los enanos que no podían crecer jamás, crecieron a velocidad luz por falta de una gestión eficiente. Deprimente, falto de ideas y de ingenio, intentó crear una narrativa de campaña coucheando rápidamente al dueño de un comercio, una extraña debilidad del ejecutivo municipal: los comerciantes. No logró ninguno de sus objetivos. Infantil desde lo comunicacional, extraviado desde lo político, creyó que las personas que viven en un barrio con luces mortesinas o sin ellas iban a elegir a un concejal que representa a un gobierno que ilumina el entorno de la laguna con luces led o asfalta 500 metros de la costanera en seis años y es incapaz siquiera de cumplir una ordenanza para nombrar las calles de los barrios con un simple cartelito.

Hace dos años Castro sacó 7454 votos en la elección que lo reeligió hasta 2027, el 52,74 por ciento, un número arrasador. Eran tiempos dorados, un pasado mejor, diría Andrés Calamaro si supiera que ayer lo votaron 3289 vecinos. Una gestión que le da la espalda a la gente se fumó 4165 votos en 21 meses, a razón de 198 votos por mes perdió. Y no quedó tercero, detrás de Sandra Ferrandi, apenas por 149 votos. Sin su anterior aliada, Castro languideció.

A pesar de que la comparación entre una elección ejecutiva y una intermedia sugiere confundir peras con manzanas, caben dos preguntas ¿Adónde fueron a parar esos 4165 votos que ayer le dieron la espalda a la gestión municipal? Ferrandi sumó 3140 sufragios. ¿Qué hizo o qué no hizo Castro en estos menos de dos años? La muestra está ante los ojos: el municipio no tiene una sola obra grande activa, de esas que le cambian la vida a la gente, hecha con fondos propios o gestionada desde el Ejecutivo Municipal, no tiene planes de viviendas, no tiene planes de desarrollo de servicios en los barrios, no tiene planes para servicios de gas en los barrios, no tienes planes de inclusión, no tiene un plan de turismo. Resumen: no tiene un plan.

Mientras sigue elevando las montañas del basural, intenta administrar una planta de residuos para la cual promete hace seis meses comprar una prensa, mientras prende fuego para achicar ramas que podría triturar; trata de revocar en cuenta gotas el espacio que generó al lado de la terminal; ni siquiera puede terminar una pileta de natación para la cual recibió una fortuna del gobierno nacional anterior y construye el centro educativo del barrio Los Espinillos con fondos de la Fundación La Margarita Zemborain. Antes que Castro inaugure nada, Axel Kicillof cortará las cintas de la Planta de Ósmosis Inversa que le dará agua sin arsénico al pueblo. Contrastes de un gobierno que parece haber puesto en práctica el lema de René Lavand: “No se puede hacer más lento”, decía el mago de una sola mano.

Contracara

El peronismo, por su parte, hizo el movimiento inverso y tras la dura derrota de 2023 generó un primer encuentro abierto en febrero de 2024, en la plaza principal, donde los referentes locales del PJ leyeron la posibilidad de una construcción ascendente: el famoso de abajo para arriba. En ese primer encuentro participó Guillermo Buñes y como presidente del partido se sentó en el piso a escuchar antes que a hablar. Al lugar fueron vecinos sin identificación partidaria, preocupados por el avance de la motosierra para la cual el municipio no ofrecía redes de contención sino excusas. Algunos de ellos formaron parte de la lista de Fuerza Patria que triunfó ayer.

En 2021, el peronismo sacó 4863 en las elecciones intermedias de Monte, bajó su desempeño a 4374 votos en 2023, contra los 2306 votos de LLA, que llevó a Javier Milei en la boleta. Ayer Fuerza Patria sumó 4867 sufragios, cuatro votos más que en 2021.

Durante la campaña, Buñes fue la síntesis perfecta: generó equilibrios internos, empoderó a un grupo joven que se entusiasmó, sumó profesionales que hicieron su primera experiencia partidaria y electoral y tejió una narrativa apoyada en la figura de alguien que sabe: un profesor que entiende a la política como una herramienta de transformación. No parecía difícil la elección: uno que sabe contra uno que no sabe.

De la mesa educativa que generó ese encuentro que se llamó interpartidario primero e intersectorial después surgieron los nombres para el Consejo Escolar, lugar en el cual ahora el PJ consiguió una banca que ocupará la coordinadora distrital del Plan FiNes, Andrea Colman. Entre la jugada de Fuerza Patria y los errores no forzados se cocinó el triunfo de Guillermo Buñes, que llevará al Concejo también a Laura Gallardo Giagnacovo y al joven Diego Leiva, en una síntesis de unidad del espacio.

El desafío de gestionar

Circunspecto, cerrado, vacío políticamente, a José Castro y los suyos les toca ahora la tarea de jerarquizar el Concejo Deliberante aunque no cambie el dibujo interno. Deberá dejar de mandar órdenes a la mayoría de sus concejales que parecen androides que solo levantan la mano, pero sobre todo deberá respetarse a sí mismo, deberá aplicar el veto de una ordenanza como una excepción y no como una regla general para no hacer nada, ni siquiera una parada de colectivos para que los alumnos de las escuelas esperen bajo techo los días de lluvia. El Concejo dejó de discutir los grandes temas para convertirse en la escribanía de Castro y en el libro de quejas de los vecinos, porque hay calles intransitables y porque la gente reclama lo primario, no pide viaductos ni diques; quiere que le arreglen las calles, que generen bicisendas, que recolecten los residuos y los gestionen con responsabilidad, que atiendan la salud en los CAPS municipales, que generen un plan de transporte, que arreglen los cruces de vías, que la gente pueda aprender a nadar en una pileta de un pueblo con una laguna maravillosa.

El Concejo Deliberante, entretanto, tiene la tarea de ser él mismo, independientemente de Castro, que está ante la urgencia de abrir los ojos, de intentar una gestión que deje de darle la espalda a los barrios. Tiene el desafío de reconectar, salir de la burbuja paralizante en la que está su gestión, para dejar que los problemas sigan subiendo por el ascensor mientras el Ejecutivo baja por la escalera, ya sin ganas de gobernar, derrotado y con el dolor de ya no ser.

Lo bueno se comparte!

  • Share on Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Filed Under: Monte hoy, Política Tagged With: Balsamello, Diego Leiva, Guillermo Buñes, José Castro, Juan Pablo Vilani, Laura gallardo Giagnacovo

Reader Interactions

Comments

  1. Belén says

    08/09/2025 at 4:36 pm

    Excelente interpretación sobre la política local, acertada en reconocer las problemáticas de cada barrio.

Trackbacks

  1. Sandra Ferrandi y su balance tras las elecciones: “La gente le dijo basta al intendente” dice:
    18/09/2025 a las 6:39 pm

    […] Monte habló en las urnas y eligió un rumbo de desarrollo ante una gestión paralizada […]

Footer

Buscar en Monte vivo

Copyright © 2026 · Magazine Pro on Genesis Framework · WordPress · Log in