
Para finalizar las obras que Emanuel Cardozo realizó con mano propia en el comedor y merendero que montó en su propia casa, se necesitan 30 bolsas de cemento y 3 metros cúbicos de arena, que hoy el espacio no tiene la posibilidad de comprar. Se trata de un lugar de 4,5 por 8,5 metros ubicado en el barrio Salinas y donde Emmanuel lleva adelante una obra que realiza con pulso propio: un merendero y comedor donde faltan algunas obras que en las últimas semanas ha realizado junto con vecinos y amigos que se acercan para darle una mano.
“Levantamos esta construcción hecha de barro, la hicimos con material reciclado y estamos tratando de terminarla con ayuda de voluntarios que vienen a dar una mano. Queremos hacer la carpeta de este espacio, terminar de cerrarlo y colocar una estufa para que los chicos estén cómodos y calentitos”, dice Cardozo.
El espacio se sustenta con donaciones de vecinos y comerciantes y con el pulso propio de Emmanuel, quién aunque está desempleado por el momento no cesa en su intento de brindar “un espacio de contención y un plato de comida caliente a la gente que lo necesita”, dice. Familias llegan al comedor desde distintos barrios de Monte y han preparado hasta 300 porciones de comida para personas de diferentes edades que llegar al lugar.

Además de la olla popular que realiza tanto en su comedor como en otros espacios de otros barrios, Emanuel y su pareja, Pamela, brindan a las chicas y chicos un espacio de contención con juegos, apoyo escolar y hasta un ropero solidario. “Ahora hace mucho frío porque nos falta cerrar este espacio así que los chicos vienen a merendar y les pido que traigan un tuper para llevarse la comida y cenar en sus casas”, dice Ema.
La idea de Cardozo, una vez qaue consigan terminar de construir las paredes es realizar la carpeta en el contrapiso existente y luego de eso empezar a pensar en la construcción de un baño porque los concurrentes que hoy llegar al lugar utilizan el baño de su propia casa. “Para esta parte de la obra, que consiste en realizar la carpeta, necesitamos unas 30 bolsas de cemento y tres metros de arena por lo menos. Una vez que tengamos el espacio cerrado, empezaremos a pensar en hacer un baño para que las chicas y chicos tengan una comodidad más y en un lavadero exterior para poder lavar lo que usamos”, explica Emanuel.
Al mismo tiempo, el espacio convoca a voluntarios que quieran de paso aprender la técnica de construcción en adobe a participar de las mingas para alentar el trabajo colectivo y participativo del comedor. Esa tarea la coordina Nicolás Biebel, un colaboradoir del comedor. Quienes deseen acercarse pueden coordinar con él al 11-5951-7369.

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