
Vecinos del barrio Las Lagunas, ubicado frente al cementerio parque de la Ruta 41, denunciaron a este medio que desde las primeras horas de la mañana de este miércoles un avión fumigador aplicó agrotóxicos sobre un extenso campo de casi 100 hectáreas que una empresa multinacional alquila para sembrar soja. Los vecinos presumen que se trata de glifosato debido a que el objetivo es desmalezar para sembrar.
Un vecino del barrio contó a Monte Vivo que el año pasado se murieron los patos que tenía en un estanque dentro de su casa. “Ni un pato quedó después de que fumigaran. se murieron todos”, dijo. Una calle minúscula separa el campo fumigado de una serie de casas ubicadas justo enfrente, donde viven personas mayores, jóvenes y niños, que según denuncian los vecinos, presentan “problemas respiratorios debido no solo al aire sino también al agua que está contaminada”, dicen.
La ordenanza vigente para todo el partido de Monte prohíbe la aplicación “en un radio de 100 metros de la zona urbanizada”, con el establecimiento de una zona de amortiguación de 500 metros de la planta urbana. Las excepciones que marca la ordenanza indican que el aplicador deba notificar al municipio “con 72 horas de antelación”, si realiza la aplicación a menos de esa distancia debiendo aclarar qué producto y qué dosis se aplican y en qué horario lo hará para que un veedor del municipio pueda verificarlo.
El mapa que acompaña esa ordenanza de 2019 establece límites respecto de instituciones educativas y sobre la zona en cuestión no pesa una habilitación para ese tipo de prácticas. Sin embargo, según el título III de la ordenanza referida, aprobaba por el Concejo Deliberante de Monte en 2019, se establece que “los límites establecidos no impedirán que en el futuro y previendo eventuales asentamientos poblacionales en la zona de protección se amplíe en todo lo necesario para proteger la calidad de vida de los asentamientos”, esto debido a que el anexo adjuntado a esa ordenanza no prohibiría la aplicación, debido a la distancia.

Resta saber si el aplicador notificó al municipio, tal como lo establece el artículo 12 de la ordenanza 4250 del año 2019. Lo que aseguran los vecinos es que nadie les avisó que este martes 29 de octubre cerca de las 8.30 iban a aplicar glifosato desde un avión.
Al mismo tiempo, la deriva está considerada en la ordenanza. “Pero acá echaron el producto a pesar de que el viento venía para el lado de las casas”, denuncia uno de los vecinos. La ordenanza dice que “se debe realizar la aplicación solo si las condiciones se atienen al protocolo anti deriva del Ministerio de Agroindustria de Buenos Aires”.
“A mí me mataron los patos con el goteo de los aviones, que cayó en el estanque de mi casa, en los charcos y en el canal que va desde acá hasta la laguna de Monte”, contó el vecino a este medio. Luego de la queja realizada el año pasado ante el aplicador, dejaron de fumigar con el avión para contratar a una empresa de la localidad de Zenón Videla Dorna que aplicó el agrotóxico a través del mosquito.
La fumigación se da sobre malezas con la finalidad de liberar el espacio para el sembrado. “Con el veneno se ahorran el tractorista y el gas oil y producen este desastre ecológico”, dice otro vecino afectado. Se presume que aplicaron glifosato, un herbicida no selectivo, es decir que se usa para eliminar a la mayoría de las plantas y malezas. Se emplea comúnmente en el proceso de preparación del campo antes de la siembra, para la limpieza del terreno, y es el más utilizado a nivel mundial.
“El año pasado alquilaron el campo a una empresa multinacional que sembró soja. Hablamos con el dueño del campo, un hombre acá de Monte de apellido De María, pero es como si nada”, dice el vecino.
